El buceo recreativo, también conocido como buceo turístico, es una de las distintas modalidades que existen de buceo. Otras son buceo militar, científico, profesional (también llamado “buceo comercial” debido a la traducción de su nombre en inglés, commercial diving) y deportivo (pesca submarina, natación con aletas, hockey subacuático, etc.). Lo único que comparten todas ellas es que la actividad se realiza bajo el agua.

Un mismo idioma para el buceo recreativo

Por José Luis Casals y Juan Rodríguez.
Presidente y Secretario AEN/GET 6 Servicios de buceo recreativo.

Las comunidades autónomas de Illes Balears y la Región de Murcia recogen en la legislación que regula esta actividad las normas internacionales ISO 24801 y 24802. Son documentos elaborados por el sector y suman seguridad a la práctica del buceo turístico.

El buceo recreativo no tiene otra finalidad que la de realizar tranquilos recorridos subacuáticos y observar la flora y la fauna en su ambiente real. Pueden ser buceadores recreativos personas muy jóvenes y no hay límite de edad; pero al ser una actividad que se desarrolla en un entorno que no es el habitual para el ser humano, es necesario adquirir unos conocimientos y destrezas previos para minimizar los pequeños riesgos que pueda conllevar. La adquisición de estos conocimientos y destrezas se demuestra a través de unas tarjetas de certificación, conocidas como C-Cards en la industria del buceo recreativo.

Son muchas las organizaciones que en todo el mundo enseñan a bucear y emiten las mencionadas certificaciones a las personas que pasan satisfactoriamente los diferentes cursos de buceo recreativo. Algunos de estas organizaciones tienen más de 60 años de experiencia e implantación en todo el mundo.

A finales de los años 90 la mayoría de estas organizaciones se unieron para establecer unos estándares. Aunque todas enseñaban a bucear, la metodología y los contenidos de los cursos que impartían a través de centros asociados e instructores variaban bastante de unos a otros. El objetivo fue crear unas normas que recogieran requisitos mínimos, para asegurar la calidad de la enseñanza impartida por las diferentes organizaciones. Fue un laborioso proceso que, debido a que son bastantes normas, aún no está totalmente acabado.

Así, se crearon grupos de trabajo nacionales, después éstos se reunieron con otros grupos de trabajo de otros países europeos para hacer de esas diferentes normas nacionales normas europeas y finalmente, algunas de esas normas se convirtieron en normas internacionales. En España, el grupo de trabajo está formado por empresas, asociaciones, federaciones y estamentos gubernamentales relacionados de una forma u otra con el buceo. Todas las partes relacionadas con el sector fueron invitadas a participar, aunque la mayoría delegó en un grupo de expertos que principalmente estaba formado por organizaciones internacionales de formación y certificación de buceo que tienen sede en España, asociaciones de centros de buceo y federaciones.

Actualmente, este grupo está trabajando en la adopción como españolas de las normas internacionales de la serie ISO 24801 y 24802, que se refieren a la formación y evaluación de buceadores e instructores de buceo.

En Portugal o Egipto las organizaciones de buceo recreativo ya deben cumplir estas normas para que las certificaciones que emiten sean reconocidas y, por lo tanto, puedan operar. En España, dos comunidades autónomas, Baleares y la Región de Murcia, cuentan ya con legislación en la que recogen el cumplimiento de estas normas como el requisito para que los centros de buceo recreativo sean reconocidos.

Se espera que otras comunidades costeras, en la que la práctica del buceo recreativo es también muy demandada, incorporen la mención a estas normas en su legislación. Es una decisión muy acertada, ya que estos documentos han sido creados por la industria para la industria.

La serie ISO 24801 incluye tres normas con los distintos niveles de buceador. Así, en la ISO 24801-1 Supervised Diver Level 1 (Buceador Supervisado Nivel 1) se desarrollan los conocimientos y habilidades mínimas, así como la formación y evaluación que un buceador principiante debe tener para poder bucear bajo la supervisión de cómo mínimo un buceador con la certificación de Dive
Leader (ISO 24801-3). Éste es el primer nivel de buceador, pero no es obligatorio.

En la ISO 24801-2 Autonomous Diver Level 2 (Buceador Autónomo Nivel 2) se recogen los conocimientos y habilidades mínimas, formación y evaluación que un buceador principiante debe tener para poder bucear con otro buceador de cómo mínimo, su mismo nivel. No es requisito contar con la certificación anterior para acceder a este nivel, es decir este puede ser el primer nivel de buceador.

La ISO 24801-3 Dive Leader Level 3 (Líder de Inmersión Nivel 3) incluye los conocimientos y habilidades mínimas, la formación y evaluación que un buceador Nivel 2 debe tener para poder bucear y además liderar otros buceadores durante la inmersión.

La ISO 24802 es una serie que incluye dos normas con los distintos niveles de Instructor.

Los conocimientos y habilidades mínimas de un Instructor Nivel 1 están recogidos en la ISO 24802-1 Instructor Level 1. Este documento también incluye formación y evaluación que un buceador Nivel 3 debe tener para poder enseñar y evaluar buceadores Nivel 1 en las clases teóricas y prácticas en aguas confinadas y supervisados por un Instructor Nivel 2 también en aguas abiertas.

Por último, la ISO 24802-2 Instructor Level 2 (Instructor Nivel 2) incluye los conocimientos y habilidades mínimas, la formación y evaluación que un buceador Nivel 3 debe tener para poder enseñar y evaluar buceadores Nivel 1, 2 y 3 en clases teóricas y aguas confinadas y abiertas; y, además, supervisar Instructores Nivel 1. No es requisito contar con la certificación de Instructor Nivel 1 para acceder a este nivel.

Está previsto que a lo largo del último trimestre de este año, AENOR adopte estas normas como nacionales.

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